Muchos esperan con ansías que termines, no voy a mentirte, creo que yo también.
Sin embargo antes que te vayas, quiero darte las gracias, porque fuiste como ese profesor del colegio que era el más exigente, el que más nos hizo sufrir, pero que al final de los años, comprendemos que fue ese profesor el que más nos enseñó.
Querido 2020, haz sido implacable, no lo puedo negar, y hubo días que quise no saber que existias, pero me devolviste la esencia de ser, lo que las prisas modernas me habian quitado hace mucho.
Hoy doy gracias por el trabajo, por las oportunidades, por los amigos que ya no son, y por los que ya eran y hoy son familia, por la oportunidad de los reencuentros, por nuevas personas que llegaron a mi vida y espero que se queden. Doy infinitas gracias por la familia, los que estan cerquita y los que no, porque ellos son el pilar de lo que soy.
Te agradezco infinitamente todo lo que me enseñaste, y todo lo que haz permitido que vuelva a apreciar. Lo que representan estos ultimos 365 días, tal vez me habría tocado una década o más encontrarlo.
Lo unico que te resiento es que me quitaste los abrazos, que hoy más que nunca añoro y espero recuperar pronto, para que cada abrazo que entregue, libere no solo oxitocina sino mucho amor por aquellos que lo reciben.
Mañana nos despediremos, con la esperanza de que el 2021 nos de un respiro a todos pero que no nos deje olvidar las lecciones aprendidas!